domingo, 18 de mayo de 2008

Volví para quedarme!

Sé que este blog ha estado medio flechita para abajo últimamente, y si no sabés que significa estar flechita para abajo, presiona alt+F4 para más instrucciones.

Bueno, hoy voy a escribir sobre un libro que recomiendo a todo el mundo: El Club Dumas, de Arturo Pérez Reverte. Cuando recibí este libro, hace unos años como regalo de Navidad, lo mandé al rincón más perdido de mi casa. No me parecía interesante, y el nombre me recordaba a un cocinero. Hasta que un día, de remordimiento, lo abrí. Y realmente, superó por 10000 veces mis expectativas. El libro en sí contiene imágenes, que pueden ser o no interpretadas por el lector, y mucho misterio. En esta última cualidad, el autor fue estricto: creó una atmósfera enrarecida, personajes que durante la historia se auto-describen, e incluso relaciona al Inframundo con el célebre creador de D'Artagnan, Porthos, Aramis y Athos. Nótese que todos tienen nombre que pintan para transbordador o microprocesador de pc; me parece un poco extraño.
Volviendo al tema que nos atañe, Pérez Reverte no olvida los ejes sobre los que se desplaza toda historia: amor, valentía, amistad, y podríamos decir, hasta la religión. Sin embargo, esta no es la cualidad del libro que a mí me parece más importante. La virtud radica en que nombra muchísimos, tal vez demasiados, escritores y los nombra o cita. Algo que si lo sabemos utilizar, vamos a quedar re bien en el MSN con esas frases.
Es momento que me retire, esto va a estar más actualizado, así que stay in touch!
Éxitos!