lunes, 21 de mayo de 2007

Algún candidato debería proponer....la creación de un mercado de órganos

El 12 de Abril de 2001, la tapa del The Boston Globe tenia el siguiente titular: "Cómo ayudo el amor de una madre a salvar dos vidas". El diario contaba la historia de Susan Stephens, una mujer cuyo hijo necesitaba un transplante de riñón. La madre aceptó el trato y enseguida dos pacientes tuvieron el transplante que esperaban.
No cabe duda del ingenio de la propuesta del médico y dela nobleza del acto de la madre. Pero esta historia suscita muchos y fascinantes interrogantes. Si la madre pudo cambiar un riñón por otro, ¿le permitiría el hospital cambiar cambiar u riñón por un caro tratamiento experimental contra el cáncer que, de no ser así, no podría costear? ¿Se le permitiría que cambiara su riñón por una matrícula gratuita para su hijo en el hospital? ¿Se debería permitar que vendiera su ñón para poder cambiar su auto?
La ley prohíbe la venta de órganos. En esencia, el gobierno ha impuesto un precio máximo de cero en el mercado de órganos, cuya consecuencia es, como en el caso de cualquier precio máximo relevante, una escasez del bien. Esta prohibición no afectaba el caso de Stephens, ya que no había dinero de por medio.
Muchos economistas creen que sería muy beneficioso la existencia de un libre mercado de órganos. Nacemos con dos riñones, pero normalmente sólo necesitamos uno. Al mismo tiempo, algunas personas padecen enfermedades que dejan inservibles los dos riñones. A pesar de las ventajas evidentes del comercio, la situación actual es desesperada: en Argentina, la espera media para un transplante de riñón es de 24 meses y todos los años mueren alrededor de 6000 argentinos, debido a que no se puede encontrar un riñón. Si las personas que necesitan un riñón pudieran comprarlo a las que tienen dos, el precio subiría hasta equilibrar la oferta y la demanda. Mejoraría el bienestar de los vendedores gracias al dinero adicional y el de los compradores gracias al órgano que necesitan para salvar la vida. El mercado negro de órganos desaparecería.
Ese mercado genera una asignacion eficiente de los recursos, pero a los críticos de este plan les preocupa la justicia. Si bien ya tenemos la ley de Donante Presunto, hace falta mas detemrinacion en este tema. Sostienen que un mercado así beneficiaría a los ricos a costa de los pobres, ya que los órganos se asignarían a las personas que están más dispuestos a pagarlos y que más pueden permitirselo. Pero también hay que poner en duda el sistema actual. hoy día, la mayoría de nosotros llevamos un órgano más que no necesitamos realmente, mientras que algunos de nuestros hermanos se mueren por conseguir uno. ¿Es justo eso?

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